GALILEO Y LA COLECCIÓN CIELOS SIDERALES


DESCUBREN LOS DIBUJOS DE LA LUNA REALIZADOS POR GALILEO
SE TRATA DE CINCO ACUARELAS

Noticia de diario español "EL MUNDO" http://www.elmundo.es/elmundo/2007/03/27/ciencia/1174985174.html

La Luna, en tonos ocres, en la que se pueden apreciar algunos cráteres. (Foto. EL MUNDO)


IRENE HERNÁNDEZ VELASCO
ROMA.- Galileo Galilei (1564-1642) no se limitó a observar la Luna con sus telescopios: también la dibujó. A principios del siglo XVII, el astrónomo realizó cinco acuarelas en tonos ocres y marrones del satélite terrestre, pintando sus cráteres, sus montañas y otros accidentes geográficos hasta entonces desconocidos y que sólo con la ayuda de un telescopio fue capaz de observar, plasmándolos posteriormente sobre el papel con enorme precisión. Ahora, cuatro siglos después, esas cinco acuarelas lunares acaban de salir a la luz.
"Se trata del descubrimiento más excepcional sobre Galileo realizado en los últimos 150 años", proclama en declaraciones a EL MUNDO William R. Shea, responsable de la cátedra galileana de la Universidad de Padua y a quien corresponde, junto con Horst Bredekamp, director del Instituto de Historia del Arte de la Universidad de Humboldt de Berlín, el mérito de este hallazgo.
Galileo incluyó esos cinco dibujos en la primera copia de 'Siderius Nuncius', una obra en la que, además de anunciar el descubrimiento de los cuatro principales satélites de Júpiter, recogía sus observaciones sobre las formas y cráteres lunares y cuya primera edición (de tan sólo 550 ejemplares) fue publicada en Venecia en el año 1610.


Otros de los bocetos del satélite. (Foto: EL MUNDO)
Además, el profesor Shea subraya que sólo un hombre que además de los conocimientos científicos de Galileo hubiera tenido su talento artístico podría haberlas pintado. Porque, a pesar de que es un dato de su biografía bastante desconocido, el astrónomo italiano era un magnífico pintor.
De hecho, cuando era joven frecuentó una escuela de pintura pero su padre, que no era un hombre sin recursos económicos y que temía que su hijo se consagrara a una profesión poco lucrativa, le quitó de la cabeza la idea de dedicarse al arte. "Sin embargo, durante toda su vida Galileo mantuvo relación con artistas. Y sólo alguien con su formación pictórica habría sido capaz de pintar, a través de sombras y claroscuros, los cráteres y montañas de la Luna", subraya el responsable de la Cátedra galileana de la Universidad de Padua.

GALILEO Y LA COLECCIÓN "CIELOS SIDERALES"

Conmemoramos 400 años del primer uso del telescopio por Galileo. Celebramos internacionalmente un año de la Astronomía para rememorar aquel acontecimiento y todas sus posteriores repercusiones que tanto han aportado al mundo del conocimiento.

Galileo tuvo una difícil vida y a pesar de ello y debido a su inquietud, creatividad y curiosidad dio muchos e irremplazables frutos para la humanidad, pero en la que no pudo desarrollar en plenitud aquel incuestionable talento artístico que poseía y que le hizo pintar aquellas acuarelas a vista de telescopio hoy aparecidas y en las que, todos los amantes del análisis y las preguntas, nos gozamos.

Salvando las distancias y sin pretensión de establecer paralelismos imposibles, la Colección "Cielos Siderales", es como si de alguna manera a Galileo o cualquier otro ser humano, con un sentido asombrado, maravillado y sensible a todo lo que nos rodea y de lo que formamos parte, se le hubiera dado la oportunidad material y técnica para expresar, sobre papel y lienzo, aquel sentimiento que a Galileo le producía el universo y lo empujaba a escrutar por su telescopio intentando explicarse aquella insondable maravilla.

La Colección se sitúa en ese sentimiento del que partía su búsqueda, solo que con un telescopio interior: el de la percepción de esa inabarcable ventana llena de matices, perfumes y colores que constituye el universo. Es como la intuición de los mundos que quizás nunca podremos ver pero que están ahí, conviviendo diariamente con nosotros en ese viaje interestelar del movimiento.

La colección de oleos y acuarelas se intenta situar al menos en aquellos sentimientos motrices y en las nobles técnicas pictóricas de aquella época, los albores del barroco.

Estoy convencido de que Galileo, como buen amigo y compañero de artistas, se hubiera complacido también con esta colección, que a él inevitablemente se le quedó en el "tintero", y también estoy convencido complacerá a todos aquellos que comprenden y participan de la misma búsqueda, viendo en la colección aquellas posibles obras que a Galileo se le quedaron por pintar. (Joan Vidal)